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España tiene uno de los sistemas tributarios más exigentes de Europa. Las empresas deben hacer frente a diversas cargas impositivas que afectan sus beneficios y su capacidad de reinversión.
1. ¿Qué sucede si tributas como persona física?
Impuesto sobre la renta de las personas físicas (IRPF):
Tasa progresiva según los ingresos, con tipos marginales que oscilan entre el 19% y el 47%.
Los autónomos tributan según su base imponible, que incluye ingresos menos gastos deducibles.
Impuestos sobre el valor añadido (IVA):
Igual que las empresas, deben aplicar el 21% a la mayoría de los bienes y servicios, entregando este impuesto trimestralmente.
Seguridad social para autónomos:
A partir de 2023, las cotizaciones se basarán en los ingresos reales, con una cuota mensual mínima de 230 euros y máxima de 500 euros.
Las cotizaciones son obligatorias, incluso si los ingresos son bajos o inexistentes.
Desventajas de tributar como persona física
Altas tasas impositivas: Los tramos progresivos del IRPF pueden resultar más costosos que el 25% fijo del Impuesto de Sociedades.
Mayor responsabilidad personal: Los autónomos responden con su patrimonio personal ante deudas o responsabilidades legales.
Cuotas obligatorias: La obligación de pagar la Seguridad Social independientemente de los ingresos genera una carga fija constante.
2. Impuestos que pagan las empresas en España
Impuesto de Sociedades (IS):
Tasa general: 25%.
Para pequeñas empresas y nuevas empresas: puede reducirse a un 15% durante los dos primeros años de beneficio.
Impuestos sobre el valor añadido (IVA):
Tasa estándar: 21%.
Se aplica a la mayoría de bienes y servicios.
Impuestos regionales y locales:
Cada comunidad autónoma puede imponer tasas adicionales, como el IBI o el IAE.
Seguridad Social:
Las empresas deben pagar contribuciones significativas por cada empleado, que suelen rondar entre el 29% y el 35% del salario bruto.
Este modelo lleva a que muchas empresas pequeñas terminen pagando proporcionalmente más impuestos que las grandes corporaciones.
LLC: Tributan como ingresos personales si eligen ser "pass-through entities", lo que puede reducir la carga fiscal total.
Impuestos estatales:
Estados como Florida, Wyoming o Texas no tienen impuestos estatales sobre ingresos empresariales, lo que ofrece una ventaja significativa.
Impuestos sobre las ventas (Sales Tax):
Varía entre el 4% y el 10%, dependiendo del estado. A diferencia del IVA, este impuesto solo se aplica al consumidor final.
Costes de la seguridad social:
Menores en comparación con España, ofreciendo un alivio en las contribuciones laborales.
4. Comparativa de impuestos: España vs. Estados Unidos
5. Beneficios de crear una empresa en Estados Unidos
Menor carga fiscal: Con tasas reducidas y la posibilidad de operar desde estados sin impuestos estatales, el ahorro es significativo.
Mayor competitividad:Abrir una LLC en EE.UU. proyecta confianza y profesionalismo, atrayendo clientes internacionales.
Cobro y pago en dólares: Protege tus ganancias frente a la volatilidad del mercado.
Acceso a inversiones y mercados globales: on una empresa registrada en EE.UU., puedes expandirte a nivel mundial.
Tributación más flexible: Las LLC permiten elegir cómo tributar según te convenga más.
Conclusión
Comparar el sistema tributario de España y Estados Unidos deja claro por qué muchos empresarios españoles optan por crear empresas en EE.UU. Si buscas reducir impuestos, ganar en dólares y expandir tu negocio, abrir una LLC puede ser la solución perfecta.
En Prodezk le guiamos en cada paso para que pueda disfrutar de las ventajas fiscales y operativas de tener un negocio en Estados Unidos. Empieza hoy mismo ¡y lleva tu negocio al siguiente nivel!